Es siempre el amor, el
perdón y la compasión vertidos en una situación lo que la transmuta en algo
mejor, al transformar una situación negativa en otra positiva y adquirir la
sabiduría que esas energías están tratando de enseñaros. Ahora, suponiendo que tengáis
un problema con una persona enviadle oleadas y oleadas de Llama Violeta. Cuando
enviáis oleadas de amor, compasión, perdón y bendición a una situación a ésta
le resulta imposible permanecer igual; la ley universal requiere resolución
para todo lo que reciba amor y bendiciones.
La
actividad de la bendición es también una forma de transmutación, una actividad
del séptimo rayo.
Al
comenzar a bendecir todo lo que se manifieste en vuestras vidas por debajo de
la perfección divina estáis transformando o transmutando situaciones que
parecen ser negativas en algo muchísimo más positivo; creáis la solución
divina, y al final se manifiesta la situación idónea para todos. Esto es lo que
hace la transmutación: crea una transformación que convierte a todo el mundo en
ganador.
¿Cómo
usaría alguien que tenga un problema con su cónyuge la Llama Violeta para
transmutar o curar su situación, o sus malos sentimientos hacia su jefe o con
alguien con quien se siente negativo?
Ante
todo, tenéis que distanciaros de las consecuencias. Si comenzáis a querer
realizar cambios y a conseguirlo a vuestra manera, y también a querer el
resultado de un modo concreto, lo más probable es que perdáis el tren. Es por
ello por lo que siempre resulta más acertado solicitar la perfecta solución
divina. Si deseáis especificar el resultado que queréis crear es importante que
“permitáis” un espacio para que éste pueda ser distinto añadiendo a vuestra
oración o propósito: “esto o algo mejor, según la voluntad divina”. Vuestro yo
superior ve y conoce el cuadro más grande que a vosotros os es velado. Digamos
que una situación matrimonial parece estar tocando a su fin. En ese momento
decís: “¡Caramba! Recé e invoqué tanto a la Llama Violeta para esa situación…,
hice todo cuanto pude para ser amoroso/a, compasivo/a y para traer la
resolución con amor y perdón, y ahora parece que tenga una situación más
desafiante.”
Ahora
meditadlo; preguntaos si el fin de un matrimonio fue un fracaso o una victoria
espiritual. Yo digo que si habéis hecho todo cuanto habéis podido y una
situación no acaba del modo en que se esperaba porque, quizás, se trataba de
una relación kármica que ya había llegado a su término, y ahora vuestro yo
superior está preparado para abrir vuestra vida a algo mucho más apropiado para
vuestro camino y para vuestra felicidad, supuso sin duda, un éxito espiritual,
no un fracaso. Debido a la exquisita calidad del trabajo interior que se
realizó, se ha ganado el derecho a pasar a algo que llene más. El sentimiento
de la pérdida o la sensación de fracaso temporal no es más que una ilusión
humana transitoria.
Dos años
más tarde os halláis en una nueva relación maravillosa, en la que sois mucho
más felices y en la que existe mucha más afinidad y armonía. ¿Recordaréis en
ese momento la reserva de fuego violeta que habéis invocado anteriormente y que
creó esta nueva vía en vuestra vida? Hay veces en que las situaciones kármicas
quedan resueltas y es hora de seguir adelante. Y de este modo es como se
responde a vuestras oraciones; ahora sois “libres” para experimentar algo
mejor, frente a permanecer en una relación que ha llegado ya a su término.
Muchas veces, es importante desprenderse de situaciones que ya no os sirven y
no tiene sentido tratar de seguir agarrándose a esas situaciones.
Puede que
no siempre la solución divina, al principio, parezca ser lo que queréis, pero
sea lo que sea lo que se cree siempre será para vuestro avance espiritual y
siempre traerá el mejor resultado. La Llama Violeta se conoce también como la
“obradora de milagros”.
Cuando
bendecís a la persona con quien tenéis problemas, digamos un cónyuge, o un
vecino o vuestro jefe en el trabajo, o alguien de vuestro entorno laboral, o un
pariente de alguna clase, visualizadle bañado/a en la Llama Violeta de amor y
transmutación. Reconoced la libertad para que esa persona quede libre de sus
propias cargas y despierte a su pleno potencial. Haced esto con compasión y perdón.
Utilizad también la llama de la diplomacia en todas vuestras interacciones con
los demás; todo ello forma parte de la actividad del séptimo rayo. Si comenzáis
a utilizar este último con todos sus numerosos atributos, y sin tener ningún
objetivo prioritario personal, queriendo simplemente el mejor resultado como
voluntad divina, os asombraréis de los milagros que pueden manifestarse en
vuestra propia vida y en la de quienes os rodean. Así es como se creará la paz
en la Tierra.
Sé que a
mucha gente le va a resultar difícil eso de no tener un objetivo prioritario
personal, porque también lo quieren a su manera. Estamos tan concentrados en
los resultados finales de lo que queremos que tendemos a perder de vista lo que
tenemos que liberar con el fin de soltarnos y dejar que el Dios que llevamos
dentro haga su perfecto trabajo.
Exactamente.
Todas las diversas llamas de Dios contienen inteligencia divina o conciencia.
Están al tanto del otro cuadro más grande, saben qué es lo mejor para vosotros,
y hay guardianes, literalmente cientos de miles de maestros, millones de
maestros que trabajan con cada una de las llamas. La inteligencia divina sabe
lo que en última instancia es para vuestro mayor bien. Quererlo a vuestra
manera es como decir: “Mira, Dios, yo quiero esto, pero lo quiero a mi manera,
aun cuando en última instancia no sea para mi mayor bien.” Entonces, si
insistís, no os sorprenda que lo consigáis. Dios siempre quiere concederos los
deseos de vuestro corazón, y puede que pronto descubráis que esto no es
realmente lo que necesitabais en primer lugar. Esas llamas quieren traer a
vuestra vida el más magnífico resultado, pero si vosotros estáis decididos a
conseguirlo a vuestra manera podría, simplemente, manifestarse. Cuando mostráis
tal determinación a conseguirlo de vuestro propio modo el universo, a menudo,
os lo dará, y varios meses o años más tarde podríais descubrir que perdisteis
el tren sobre algo mucho mejor.
Vemos
suceder esto todo el tiempo en el planeta, tal es el temor de la gente a
desprenderse de sus propios objetivos prioritarios personales. Con ello quiero
decir que tienen miedo de permitir la sabiduría de su Yo superior, temen
confiar en Dios. Tampoco confían en los maestros; se han acomodado demasiado en
la confianza del engañoso ego humano en lugar de confiar en una inteligencia
superior. Desde nuestra perspectiva, esto es lo que presenciamos constantemente
con la humanidad en general.
Recordad:
la falta de confianza fue la energía de la caída original de la conciencia de
la humanidad, y el precio que todos habéis pagado por esa falta de confianza ha
sido, realmente, muy alto y doloroso. Esta necesidad de querer estar siempre al
mando, en lugar de estar en la “permisividad” de lo que es en la Tierra, ha
creado mucho dolor y retrasado vuestra evolución. El aspecto superior de
“Vosotros” os ama totalmente y no quiere nada más que vuestro bien, vuestra
felicidad y llevaros de vuelta a casa hasta el paraíso y la maestría. Este
aspecto superior de “Vosotros” sabe exactamente cómo puede traer a vuestra vida
las iniciaciones y circunstancias que abrirán de par en par las “Puertas de
Todo” en vuestras vidas, el camino más rápido. Debido a vuestra resistencia
constante a despejar los caminos de las grandes rocas y desprenderos de
vuestros miedos, habéis creado frente a esa puerta, por vuestra negatividad
acumulada, las anteojeras que no os dejan percibir ni ver esa maravillosa
entrada que podría haber estado disponible para vosotros desde el primer
momento. Aun cuando tengáis que atravesar por un tiempo algunas noches oscuras,
rendiros a la voluntad divina, mis bienamados amigos. Desprendeos de los
temores y confiad en el proceso.
A la
gente le da miedo experimentar la oscura noche de su propia creación. Lo que en
un principio sumió a las personas en conflictos fue esta falta de confianza.
Cuando la gente decidió que ya no deseaba confiar en que Dios les alimentase
tres veces al día y decidieron, en lugar de ello, procurarse sus propias
comidas esto es exactamente lo que sucedió. Y así es como empezó todo, con
pequeños temores y conversaciones consigo mismos como ésta, y los miedos y la
falta de confianza fueron haciéndose, a la larga, cada vez más grandes y
mayores a medida que pasaba el tiempo. Ahora, varios miles de vidas después, ya
no existe esa confianza y casi todo el mundo vive con temor y carencia de
alguna clase. Ahora es iniciativa vuestra desandar, en forma de pruebas e
iniciaciones, todos los pasos que habéis dado en esa falta de confianza y
aprender a confiar de nuevo, siempre a pesar de las “apariencias”. Al final de
las iniciaciones todas las “grandes rocas” de vuestra propia creación que están
frente a la “Puerta de Todo” se habrán disuelto, y seréis libres e invitados a
“entrar”. Estaréis, finalmente, en casa.
¿Esto es
lo primordial con la curación que es necesario que tenga lugar en todos
nuestros corazones y almas?
Exactamente.
Y, pronto, la humanidad va a comenzar a aprender sus lecciones de modos mucho
más grandes. En este planeta sucederán acontecimientos y la gente va a tener
que tomar grandes decisiones, las más grandes decisiones de muchas vidas
juntas. Pronto vuestra Madre Tierra ya no tolerará más el tipo de separación
que ha tenido lugar aquí, en Su cuerpo, y la gente va a tener que “entrar en
vereda o largarse”. El nuevo orden mundial para este planeta no es lo que están
proyectando vuestros líderes mundiales, sino que será una vida en total unión
con el Yo-Dios y con el Creador. Muy pronto se restablecerá aquí el orden
divino, guste o no.
